“La risa de Ramón” 

 

 

 

 

 

Rocío camina por la acera izquierda de la amplia venida, cuyo nombre es tan largo que, casi nunca recuerda. Viene de jugar de de su amigo Roberto. Los dos son amigos casi desde que nacieron, porque a los seis meses de edad, ya iban a la misma escuela infantil.

 

La niña, de repente, se para y presta atención a un sonido, que para ella es muy familiar. Escucha:  ¡¡¡JAAAJAAAJAAJAA! Se vuelve y fija sus bellos azules, en el chico que ríe tan feliz. ¡¡¡Es Ramón!!!

 

Ramón  es también amigo suyo, pero en el último año ha estado en otro pueblo de la provincia de Sevilla. Así que se han visto pocas veces, sólo cuando el papá de Ramón, que es , tenía un fin de semana sin guardias en el hospital en el que trabaja.

 

Rocío se vuelve, se dirige hacia el chico, veloz como un y grita:

-¡Ramón! ¡Ramón! ¿Eres tú? ¡No me lo puedo creer!

-¡JAAJAAJAAJAA! ¡Sí, soy yo! ¡Que alegría me da verte! –dice emocionado Ramón.

 

Los dos chicos se funden en un cálido abrazo y continúan su amena conversación:

 -¿Cuándo has vuelto? –dice Rocío mirando su .

-Pues hace una hora. Iba a tu casa a verte –comenta Ramón.

-¡Tu risa es inconfundible, mi querido amigo! –dice la niña.

-¡JAAJAAJAAJAA! Lo sé. Por eso me he reído cuando he visto que caminabas delante de mí. ¡JAAJAAJAAJAA! ¡Sabía que me reconocerías! –dice Ramón.

 

Continúan andando y al pasar frente al polideportivo, se encuentran con todos los amigos de la pandilla: Rosa, Rafael, Rut, Raúl, Rebeca… Al verse todos se saludan y abrazan. Rebeca dice:

-¡Bien! ¡Ya está aquí Ramón!

-¡Menos mal que has venido! –dice Raúl.

-¡JAAJAAJAAJAA! Ya veo que me habéis echado de menos.  Yo también a vosotros –comenta Ramón.

-Te necesitamos. Mejor dicho, necesitamos tu –comenta Rosa.

-¿Para qué la necesitáis? –pregunta Ramón.

-Vamos a construir un que funcionará por radio control. La voz la va a poner Rafael, pero su risa no nos vale –dice guiñando un ojo, Rut.

 -¡Pero bueno! –dice con el entrecejo fruncido, Rafael.

- jajajajaja, JAAJAA,  jejeje… -ríen contentos todos.

 

A la mañana siguiente, con todos los materiales comprados en la ferretería, empiezan a construir el robot. Pretenden grabar un y hacer con él un audiovisual. El robot que es el protagonista, es un rey muy bueno y poderoso al que llaman “ASIR” (risa al revés). Lleva en la mano una plateada, que es el símbolo de la risa. Va montado en una especie de rueda gigante, que flota por los océanos y , camina por la   y puede volar.

 

Asir es un rey que puede ayudar a toda la fauna, tanto a los animales terrestres: ratas, …, como a los acuáticos y anfibios: , róbalo… , como a los voladores e insectos: rapaces,

 

El otro protagonista será “OTNALL” (llanto al revés). Es un amargado, resentido y triste, que pretende quitarle la rosa a Asir, para que pierda su risa. Lleva en la mano, una especie de que no le deja reír.

 

Ramón dice:

-¡Qué interesante! ¡Me gusta mucho! Me parece muy divertido. Rafael y yo podemos ir ensayando los diálogos y las risas del robot ¿qué os parece?

-Sí claro –dice Rocío.

-Yo ensayaré también la voz del mago –dice Raúl.

-Ramón, luego te seguimos contando el argumento del vídeo ¿quieres? –dice Rut.

-¡Claro! Ya estoy impaciente por escucharlo enterito, enterito, JAAJAAJAAJAA. Pero ahora vamos a ver esta que he traído. En ella tengo regalitos para todos –dice Ramón.

 

Todos los chicos se acercan y descubren una radiante neverita con forma de en la que hay muchas de refrescos de limón, naranja… Rosa dice:

-¡Qué fresquitos están! Gracias Ramón. ¡Eres un cielo!

 

Ramón guiña un ojo, coge un refresco y se pone junto a Rafael riendo JAAJAAJAAJAA.

 

Y riendo, riendo…este cuento se va corriendo hasta llegar al

 

 

 

"final"

 

 

 

 

 

 

            ©  Mª Eugenia Pérez Cáceres.